jueves, 16 de mayo de 2019

Ácido Hialurónico - Hablemos de sus beneficios y propiedades


- Hidratación 
El ácido hialurónico penetra en la piel y une las células de la piel con el agua, infundiendo a todas las capas de la piel una valiosa humedad rejuvenecedora.

- Humectante
Después de darle a la epidermis esa humedad, el ácido hialurónico continúa controlando la humedad del ambiente circundante para proporcionar beneficios duraderos de hidratación.

- Mejora de la barrera de los lípidos
El ácido hialurónico fortalece las barreras naturales de la piel para bloquear la humedad logrando así un efecto hidratante aún más efectivo.

- Aumento de la resiliencia
Al mejorar las barreras naturales de la piel, la piel tiene una mayor capacidad de defenderse contra factores ambientales y contaminantes.

- Tono de piel más terso
A medida que llena la piel de humedad, el ácido hialurónico tensa el cutis en general y reafirma los contornos faciales para una apariencia más juvenil.

- Textura más suave
De la misma manera que da tersura a la piel, también suaviza la textura de la piel para un acabado liso y sedoso que puedes ver y sentir.

- Las líneas finas y las arrugas menos visibles
El ácido hialurónico reduce el tamaño y la visibilidad de líneas finas y de las arrugas estimulando a las células de la piel que producen colágeno y elastina, dos fibras que contribuyen a la elasticidad de la piel.

- Estimula la regeneración celular de la piel
Además de estimular la producción en la piel de células de colágeno, el ácido hialurónico promueve la regeneración celular de la piel para crear una piel sana y vibrante.

- Pigmentación
Tiene la capacidad de reducir y prevenir manchas de la edad y problemas de pigmentación.

-Claridad
Al promover el equilibrio de la humedad adecuada en la piel, el ácido hialurónico impide la sobreproducción de aceite que obstruye los poros y que conlleva a brotes de acné.

martes, 30 de abril de 2019

En qué consiste la abdominoplastia



Un abdomen más plano y más firme y con una cintura más estrecha. Esto es lo que consigue la abdominoplastia. Este procedimiento quirúrgico tiene el objetivo de reducir el aspecto abombado del abdomen. Para ello, el paciente debe someterse a anestesia general La intervención dura entre dos y cuatro horas.

La extracción del exceso de piel y grasa abdominal se hace a través de una incisión longitudinal de una cadera a la otra, en la zona superior del pubis, y de otra incisión que se practica alrededor del ombligo. Después, se separa la piel de la pared abdominal hacia arriba hasta las costillas, dejando expuestos los músculos abdominales. Estos músculos se tensarán y se unirán a la línea media para conseguir una pared abdominal firme a la vez que una cintura más estrecha. La piel separada se estira hacia el pubis y se extirpa la sobrante. Como el ombligo puede quedar demasiado hacia abajo, con posterioridad se recoloca. Al terminar, se sutura la zona y se coloca un vendaje con un drenaje temporal para facilitar la salida de fluidos que pueden acumularse en la zona de la intervención.
Se debe llevar cabo en un quirófano, con las máximas medidas de asepsia. Este tipo de procedimiento de cirugía abdominal requiere de ingreso hospitalario. Los puntos de sutura se quitan a las 2-3 semanas. Durante la recuperación, pueden aplicarse apósitos y vendajes elásticos sobre las incisiones o recomendar el uso de una faja de compresión para minimizar la inflamación y apoyar el abdomen durante el proceso de curación.
Abdominoplastia: ¿para quién?
La abdominoplastia retira el exceso de piel y grasa abdominal y corrige la flacidez muscular característica de personas que han sufrido un aumento de peso importante y una pérdida posterior o de mujeres que han tenido varios embarazos. Así, este proceso busca conseguir un abdomen más plano y firme y una cintura más estrecha.
Pero, ¿quiénes pueden optar a esta intervención quirúrgica? Un buen candidato para esta cirugía es aquel que está físicamente sano y mantiene un peso estable, tiene unas expectativas realistas de lo que se puede conseguir con la intervención y, sobre todo, no fuma o, al menos, es capaz de dejar de fumar cuando el cirujano se lo indique.
Por último, a pesar de que una abdominoplastia no es una técnica quirúrgica que esté recomendada para las estrías, pueden ser eliminadas si se encuentran en las áreas de exceso de piel que se va a cortar, sobre todo las que están debajo del ombligo. Las que quedan también ven mejorado su aspecto al tensar la piel del abdomen.

viernes, 4 de enero de 2019

A cuidarte después de vacaciones


Fin de las vacaciones, y con ello, vamos poniendo fin también al verano, a largos periodos de descanso, a la pérdida de la rutina, a la relajación y a largos periodo de relax y de caprichos
Durante las primeras semanas de un largo periodo de descanso es importante la fase de adaptación de nuestro cuerpo para adecuarse de nuevo a la realidad.

Comencemos...

  1. Paciencia.
    Los primeros días no queramos comernos el mundo en pocas sesiones, es lógico que llegamos con fuerza y queremos entrenar mucho, pero todo en exceso es malo, así que cuidado, las primeras sesiones después de un periodo de inactividad no deberían de superar los 45 minutos.
  2. Calienta.
    Es siempre importante incluir un calentamiento a tu rutina, si ante no lo hacías, comienza por acostumbrarte, esto, hará calentar el musculo y empezar más preparados a nuestra sesión, recuerda hacer el calentamiento de cada musculo con poco peso y repeticiones altas. Recuerda que es mejor quedarse corto que pasarse durante estos primeros días. Si te pasas, lo mínimo que te puede suceder son unas agujetas que te alejen del gimnasio durante 3-4 días.
  3. Planifica tus objetivos.
    Después de un periodo sin hacer nada, no podemos esperar a tener el físico de antes, cuando entrenábamos a diario y nos sentíamos geniales, la inactividad aunque sea por una semana se nota. Tenemos que volver poco a poco a coger la marcha.
  4. Organiza este periodo de adaptación.
    Lo mejor que podemos recomendarte, es hacer entrenamientos muy cortos en los que trates de combinar grupos musculares muy diversos, incluyendo ejercicios aeróbicos semanalmente.
    También en esta fase es recomendable bajar de peso en las cargas, es importante que el musculo se vaya adaptando e ir incrementándolo paulatinamente, recuerda que debemos de evitar lesiones.
  5. Regula de nuevo tu descanso.
    Seguramente, lleves un enorme descontrol tras un largo periodo de inactividad, intenta regularlo, pues sin un buen descanso será difícil volver a la normalidad.
    Recuerda descansar entre cada entrenamiento y además tus 8 horas diarias nocturnas.
    Oblígate al menos a descansar una vez a la semana de entrenar, pues es un error intentar coger en una semana todo lo que habías ganado en un año. Te expones a caer en un sobre entrenamiento del que ya hemos hablado muchas veces.
  6. Regula tu dieta.
    Si has descuidado tu alimentación estos días, y has acumulado unos kilos de más, tu prioridad debe ser la vuelta a la buena alimentación. Come de forma correcta 5 veces al día, pequeñas cantidades e intenta incluir todos los nutrientes básicos que no le has dado a tu cuerpo estos días, te recordamos la importancia del pescado y las vitaminas de la fruta que escasean en periodo vacacional.  Intenta relajarte en las salidas al comer y cenar fuera de casa, al menos espera que tu cuerpo vuelva adaptase a su alimentación correcta.

miércoles, 7 de noviembre de 2018




Mejorando siempre para brindarles un mejor servicio. Los esperamos en 
nuestro nuevo consultorio!

jueves, 13 de septiembre de 2018

Cicatrización después de tu cirugía estética


El proceso de cicatrización tiene dos actores principales; por una parte el cirujano plástico que debe situar la cicatriz, si es posible, en el lugar menos visible realizando una cirugía precisa que facilite una correcta cicatrización; y por otra parte, el paciente que puede tener una mejor o peor cicatrización.

Algunas cicatrices como las que aparecen tras un lifting, por su situación (detrás de las orejas y en el cuero cabelludo), pasan totalmente desapercibidas, otras como las producidas tras una reducción mamaria o una abdominoplastia pueden ser escondidas por la ropa interior o el traje de baño, pero son visibles cuando la persona se desnuda.

EL PROCESO DE CICATRIZACIÓN.
La cicatrización es el mecanismo fisiológico de reparación de la piel, que produce hiperformación de tejido conjuntivo. La cicatriz es el resultado final de dicho proceso.
Su aspecto final tras la cirugía plástica depende de:

• La sutura realizada por el cirujano.
• Cuidados postoperatorios.
• Factores genéticos.
• La asepsia en la zona.
• La troficidad.
• Capacidad de regeneración de los tejidos.
• Lugar donde está ubicada la cicatriz.

Cuando el proceso de cicatrización se ha completado de forma normal, la cicatriz es una línea blanca, flexible, indolora, sin adherencias con el tejido subyacente; y según los procedimientos o su localización, casi imperceptible.
La cicatriz tiene un periodo de evolución que dura varios meses. La cicatrización aparente se produce dependiendo del espesor de la piel y tejidos durante los primeros 10 días. Existe un periodo inflamatorio que tiene su máximo a partir del día 20, con el máximo entre los días 40 al 50 mostrándose la cicatriz más roja y ancha, circunstancia que puede alarmar a los pacientes. Después de 60 días, esta inflamación disminuye. El periodo completo de cicatrización es de aproximadamente un año o año y medio aunque puede durar hasta dos o más en el caso de una cicatriz hipertrófica.

El proceso de cicatrización se ve perjudicado por:

• Fumar. El tabaco dificulta la correcta llegada de nutrientes a la cicatriz necesarios para la óptima cicatrización. Es recomendable que los pacientes dejen de fumar al menos 15 días antes de la intervención y no fumen durante como mínimo durante el primer mes.
• Deficiencias en la alimentación (déficit de proteínas y/o de vitaminas A ,C y E)
• Infección de la herida.
• Tensión en la cicatriz.

martes, 6 de marzo de 2018

Todo lo que debes saber acerca de la ABDOMINOPLASTIA

Es un procedimiento quirúrgico que consiste en la reconstrucción de las paredes del abdomen y ayuda a recuperar los músculos separados o debilitados.

El objetivo de la cirugía de abdomen es retirar el exceso de piel en esta área remodelando también la cintura y el tronco del cuerpo. 

El cirujano, eliminará el exceso de grasa y piel flácida que tenga tu vientre y haciendo un trabajo especializado para crear una visibilidad de tonificación muscular. Recomendamos esta cirugía estética de abdomen si tienes la piel acumulada alrededor de la zona del ombligo.
Está indicado en personas, mujeres, sobre todo, cuyo abdomen presenta exceso de grasa y piel y cuyo músculo no tiene elasticidad. Es el caso de mujeres que han tenido varios embarazos y de hombres y mujeres que han adelgazado mucho peso y presentan un vientre así.

Para estas personas, lucir un abdomen firme hace la vida más cómoda, les evita las infecciones que se producen a veces debajo de los colgajos sobrantes de piel, les facilita su higiene personal, así como la realización de actividades físicas. Eso sin contar con el beneficio que supone tener una figura bonita y esbelta.

Esta técnica también suele ir acompañada de la liposucción, ya que se busca un vientre plano, pero sin grasa también en otras zonas como la espalda, cintura, cadera, brazos y muslos. Esto lo hace posible la liposucción.

Puedes considerar someterte a una abdominoplastia si:

-Tienes exceso de piel alrededor de la zona del ombligo
-Tienes debilidad de la pared abdominal inferior
-Hiciste una liposucción pero la apariencia del abdomen no mejoró
-Tuviste una cesárea y deseas mejorar la apariencia del abdomen o bien ocultar la cicatriz durante la cirugía.

No, la abdominoplastia no es para todos. El procedimiento no puede realizarse si:

*Te encuentras en una dieta estricta para perder una cantidad significativa de peso
*Consideras la posibilidad de un embarazo futuro
*Tienes una enfermedad crónica grave, como enfermedades cardíacas, diabetes o el síndrome del intestino irritable
*Tienes un índice de masa corporal  mayor que 40

¿Cuáles son los cuidados después de la abdominoplastia?

Los siguientes son los cuidados postoperatorios de un paciente sometido a una abdominoplastia:
La incomodidad y el dolor serán controlados con medicamentos.
La alimentación estará bajo un régimen de dieta blanda o la que el médico determine. Los alimentos más pesados se incorporarán progresivamente.
Se evitarán las actividades físicas y los movimientos bruscos.
Se mantendrá una correcta postura para una recuperación óptima.
Se respetarán las semanas de recuperación y de inactividad.
El paciente empleará una faja o banda, según determine el cirujano.
Las duchas no serán de píe, preferiblemente con el paciente sentado.
Se usará ropa cómoda y holgada.



Será necesaria una alimentación balanceada tras superar el tiempo de recuperación para mantener un peso saludable. La abdominoplastia perderá su efecto si esto no es respetado.

El paciente adoptará un nuevo estilo de vida con buenos hábitos alimenticios y de ejercicios. Aunque haya sido sometido a una cirugía de este tipo, no significa que su vientre no pueda volver a ser flácido, sobre todo si no se alimenta bien y no entrena.

Ventajas de la abdominoplastia

Mejora la apariencia de los músculos flácidos y estirados en la zona abdominal y elimina la piel que cuelga. Con los cuidados correctos, la nueva figura será sorprendente.
Los resultados serán permanentes con las atenciones postoperatorias adecuadas y con un correcto estilo de vida, uno que comprende comer bien y hacer ejercicios.

domingo, 7 de enero de 2018

Cuidados de la piel según la edad que tengas

Nuestra piel está sometida a cientos de agresiones día a día. La contaminación, el sol, el viento, los cambios de temperatura, el maquillaje.... Cientos de cosas que le pueden causar daños severos si no tomamos medidas. Pero es que, además de las agresiones diarias, la piel requiere un cuidado específico dependiendo de la edad que tengamos, y es de ello de lo que queremos hablarte hoy en Otra Medicina, para que sepas qué hacer según tu caso concreto para lucir un rostro más bonito.

Un cuidado para cada edad

A los 20: La piel es joven y a excepción de cuidados de hidratación o específicos, es mejor no tocar nada y dejar a la sabia naturaleza hacer su trabajo.

A los 30: Se empieza a notar el cansancio de la piel por la exposición a todo lo explicado anteriormente. Hidratar y nutrir son la clave y para hacerlo. Hay cientos de opciones naturales de las que hablamos a menudo en Otra Medicina. A mí, particularmente, me vuelve loca el aloe vera.

A los 40: Los signos de la edad empiezan a notarse. En este caso, hay que prevenir y tratar las arrugas que ya han aparecido. Los mejores remedios naturales para ello son los arándanos y el sésamo.

Más de 50: Debemos preocuparnos de mantener a raya las arrugas, y de eliminar las manchas y otros signos que ya se notan en el rostro. Para lo primero, las uvas y la avena serán nuestras aliadas. Para lo segundo, te hemos ya contado algunas recetas que blanquean la piel de forma natural