viernes, 8 de agosto de 2014

¿Cómo debo cuidarme las cicatrices después de una cirugía plástica?

La cicatrización es el proceso natural de recuperación de la piel después de tener una herida que puede ser originada por distintos motivos: un corte, un accidente, una quemadura o una cirugía. 

Cicatrizar es un mecanismo fisiológico de curación o reparación del tejido, y puede tener distintas evoluciones en cada persona. Esto depende de diversos factores: de herencia familiar de la persona; del lugar de la herida, su profundidad y su extensión. Por esto no todas las personas cicatrizan de la misma manera. Algunas cicatrizan regular y otras muy bien, las cicatrices les quedan casi imperceptibles.

Uno de los temores que tenemos si estamos pensando en operarnos, es la apariencia de nuestra piel después de la cirugía. Pueden quedar cicatrices que muy visibles cuando nos vemos en el espejo o ante la desnudez en la intimidad. Dada esta preocupación de nuestros pacientes, hemos diseñado un programa integral para la vigilancia de heridas quirúrgicas que incluye un seguimiento continuo del proceso de cicatrización que nos ha dado excelentes resultados.

Las cicatrices al comienzo se ven abultadas, rojas y duras, pero poco a poco su grosor va disminuyendo y el color rojo (que tiene debido al exceso de sangre adicional que va a la cicatriz para curar ese tejido dañado) se va aclarando. El tiempo que tardan en madurar la mayoría de las cicatrices suele ser de un año, por ello no debe evaluarse su resultado antes de este tiempo. 

Durante este primer año, la Dra. Nora Sánchez y su equipo de profesionales, te acompaña y haciendo uso de masajes, cremas hidratantes y medicadas, y bandas de silicona, podemos lograr excelentes cicatrices, de aspecto casi imperceptible.

Existen algunos casos, poco usuales (presencia de queloídes), donde se hacen necesarios procedimientos como infiltraciones o resecciones para contribuir al proceso de sana cicatrización. 


Recomendaciones para una buena cicatrización:

NO FUMAR. Es muy importante dejar de fumar o como mínimo disminuir el consumo de tabaco. Está
demostrado que el tabaco baja la oxigenación en la sangre y por tanto perjudica la cicatrización. El paciente debe ser consciente de ello y saber que si no cumple esta indicación, el riesgo de una mala cicatrización aumenta.

HIDRATARSE LA PIEL. Es recomendable tener la piel muy bien hidratada, especialmente después de la cirugía. Esto ayuda a los tejidos a recuperarse más fácilmente. 

PROTEGERSE DEL SOL. Durante el primer año se debe proteger con mucho cuidado la cicatriz de los rayos solares. Es bien sabido que estos afectan el aspecto de las cicatrices tornándolo oscuro. Se recomienda usar protector solar (pantalla total) aunque el día esté nublado o lluvioso.

HACERSE MASAJES. Masajear la cicatriz es fundamental para “afinar” los tejidos y para ayudarle a que quede plana. Es como si con este masaje se buscase el mismo efecto que se consigue al planchar la ropa. Un masaje constante sobre la cicatriz consigue un efecto “planchado” sobre la misma, haciendo que al tacto y a la vista quede lisa, uniforme y plana. Si este masaje se hace con crema hidratante es mucho más efectivo.

DRENAJE LINFATICO. En caso de que se haya realizado una liposucción, quedarán cicatrices interiores del recorrido de la cánula (instrumento quirúrgico con que se opera). Por ello es muy importante un buen masaje después de una liposucción.

Estas prácticas, junto al Programa Integral de vigilancia de cicatrices que venimos aplicando hace años, han aumentado aún más el grado de satisfacción de nuestros pacientes. Ellos también participan en el proceso, pues entienden la importancia de los cuidados de sus heridas y los diferentes recursos con que contamos para mejorar su aspecto logrando que sean poco perceptibles.

Si te has desanimado a operarte por temor a un mal aspecto de tus cicatrices, ya sabes que con el equipo profesional y la vasta experiencia de la Dra. Nora Sánchez, puedes dejar tus cicatrices casi imperceptibles. 

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