martes, 13 de junio de 2017

Rinoplastia para hombres

La rinoplastia masculina es una cirugía para hombres que se ha hecho muy conocida ya que puede modificar la forma y el contorno de la nariz —una causa de timidez para muchos hombres. Antes de decidir operarse, infórmese sobre quién es buen candidato para una rinoplastia masculina, el procedimiento en sí y los posibles riesgos y beneficios relacionados.

Candidatos para una rinoplastia masculina

Los candidatos para una cirugía de rinoplastia masculina deben ser mayores de 16 años (edad aproximada en la que la nariz deja de crecer). Es fundamental que los candidatos busquen mejorar la forma de su nariz y no lograr un contorno perfecto. Tener expectativas realistas es un requerimiento importante para un buen candidato a la rinoplastia masculina.

Un buen candidato quizá sienta que su nariz es muy larga o muy corta comparada con el resto de su rostro. También puede no estar contento con la forma de la punta de su nariz, que puede estar caída, ser bulbosa o sobresalir demasiado. Si bien la mayoría de los candidatos masculinos simplemente están desconformes con el aspecto de su nariz, muchos otros piensan en la rinoplastia como un medio para respirar con más facilidad o solucionar alguna deformidad.

Acerca del procedimiento de la rinoplastia masculina

La rinoplastia para hombres es un procedimiento creado para cambiar la forma y el contorno de la nariz tanto por razones estéticas como de salud. Si bien la cirugía de rinoplastia masculina está principalmente pensada como un procedimiento estético, también sirve para ayudar a los pacientes que tienen problemas respiratorios debido a defectos y deformidades en el hueso o el cartílago.

Al cambiar el contorno y la forma de diferentes partes de la nariz —la punta, las fosas nasales o el puente— y corregir el tamaño general, la simetría y la orientación, la rinoplastia masculina permite que los pacientes tengan resultados muy satisfactorios. A menudo, los cirujanos recomiendan combinar la rinoplastia para hombres con otros procedimientos estéticos como el estiramiento facial o los implantes de mentón para lograr un cambio mucho más radical y bien equilibrado en el rostro.

Por lo general, la rinoplastia para hombres es un procedimiento ambulatorio que lleva de una a tres horas, aunque las cirugías para corregir problemas más complicados pueden llevar más tiempo.  Generalmente, el yeso se retira al cabo de dos semanas y el taponamiento nasal después de algunos días.

Lipoescultura, moldea y realza tu belleza

Es un procedimiento quirúrgico utilizado para extraer parte del tejido adiposo de algunas zonas del cuerpo especialmente el abdomen, los muslos, las nalgas, los brazos y el cuello.

Es uno de los procedimientos quirúrgicos estéticos más solicitados por los pacientes. 

La lipoescultura se diferencia de la antiguamente llamada liposucción, básicamente en que la lipoescultura incluye la utilización de tecnología mucho más precisa que permite al cirujano esculpir la forma corporal con más precisión y seguridad. 

La lipoescultura es frecuentemente combinada con otro tipo de intervenciones quirúrgicas como la reducción mamaria y la abdominoplastia. 

La lipoescultura ofrece la posibilidad de retirar los excesos de alguna parte del cuerpo y colocarlos en donde se necesite aumentar el tejido adiposo. La grasa es extraída, purificada y reinyectada en sitios para armonizar el contorno. 

El organismo tiende a absorber parte de la grasa inyectada, por lo que con el tiempo el volumen puede verse ligeramente disminuido. Los mejores resultados se obtienen en pacientes con sobrepeso moderado. Aquellas personas que tienen acúmulos grasos en la cintura, como las llamadas “llantitas”, pueden verse beneficiadas con los resultados de la lipoescultura. Si existe un exceso de peso moderado, el paciente debe someterse a un tratamiento para equilibrar su peso. La lipoescultura o liposucción, no es un tratamiento para bajar de peso. 

Si el paciente no mantiene una dieta equilibrada y no se ejercita regularmente es probable que vuelva a recuperar el peso que poseía antes de la lipoescultura.